
Guarda sus palabras con cautela en un bolso hueco
No sabe que queda vacía cada vez que las bota
Caen dejando un rastro que todos atraviesan
nadie se detiene a oírlas
El sonido vibra en su cuerpo carcomiéndole la piel
no queda aire en sus heridas para que respire
se consume despacio, segura
sometida a la inminencia
El miedo no la considera un obstáculo
se aprovecha de las frases olvidadas
Poco a poco le crea una muralla
sus ladrillos son de pánico, el cemento es inseguridad
la desaparece sin que el miedo la sienta.
Nadie la recuerda.