lunes, 14 de noviembre de 2011

Chepi Bola por Noviembre

Cabeza de realidad
Cuerpo de congestión
Bilis de ideas y sal de angustia
Y, al fondo, un ademán de ternura
Mirando cómo te quemas sin saber apagarte

Al otro lado del telón, la burla
Lenta, reptando para apresarte
Y el final del espectáculo que se consume en la infinidad
Nunca llegas a cerrarlo con llave

Te alejas y no te toca
Nada lo hace
Ni el viento, ni la calma, ni los líos de anoche
Solo tú en tu encierro con el monstruo de cicatrices
Desnuda, sin cuerpo que cubra tu alma
Sin alma que cubra tu muerte

Y la cortina se aleja
Y no quieres más que atraparte a ti misma
Pero no te encuentras porque sabes que ya no existes
Porque desapareciste con los excesos de tu cerebro
Entre tu manía y tus ganas de estropearlo todo
En tu cara vacía y la orquesta de apariencias.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Tu manía y sanseacabó

La serpiente dura que viaja con tu sangre, que te empuja todo el día sin que tú muevas las piernas. Esa que te jala el pelo para que te revuelvas como títere. La que pone las ideas en tu cabeza.
La que te desespera, la que te incomoda y te insulta, y te moja y te duerme.
Y la tristeza de caminar.

La amargura de las mañanas ácidas.
Y yo, y mi cuerpo, y tu cabeza y tu laberinto y tu desorden.
Y, al fin, nuestro desastre. También de cabeza. Tomando todo el sudor de tu cuerpo para que no vivas con él. Consumiendo cada vestigio de energía.

Todo eso te esperará al otro lado, cuando me sigas. Cuando cedas a mis locuras y a las cosas horribles que te recito y te amarro en el cráneo.
Cuando quites las cuerdas de tus muñecas y vengas. Cuando sacudas la sal de tu silueta y pienses en mi pecho.
Solo eso envolverá tu delirio.

Y mi piel fría encerrará el problema. Y nos consumiremos, pero la sal se evaporará
y solo quedarán tus lamentos desabridos para que se los trague el alba.

El día sonríe cuando te despierta asfixiada.

jueves, 22 de septiembre de 2011

hematoma monocromático

El frío de las ideas abrasadas no es el frío de la cabeza abierta en la que puedo devorar tus ideas y vomitarlas, y luego tejerlas en el río de albedrío descontrolado.
Tampoco es el frío que hierve bajo la epidermis y saquea el descontrol de tu ello procaz, burdo, estropeado
Mira cuán placenteras son las mañanas cuando no estallas en llamas y buscas a todos para inflarlos con tus gritos y roer las partituras del preludio incesante que usa tus sesos como cuerdas musicales
Vamos, cava un hoyo en este charco y reemplaza mis ideas con pedacitos de tierra para que puedas engendrar una nueva epidemia de tus calamidades
Arranca mis raíces y tómalas para taparte y caminar sin que te vean desnuda de tareas
Que tus pisadas no suenen para que no jueguen a reducirte
Y guarda ese microbio enraizado en tus pupilas, cuídalo, abrígalo
Cuenta ida y vuelta hasta quedar descarada y de sombra derretida

Yo estaré esperando del otro lado para quitarte la mano y arrollarte con nuestras caretas

Mis rodillas están emocionadas, ya quieren salir.
Ven, tómalas y no te mojes los pies.

El frío nos avisará cómo sanarnos.

martes, 31 de mayo de 2011

ACT- antes de cerrar la treta

Escúchame. Creo que no tengo nada más que decirte después de esto. Creo que tus córneas ya se empaparon de mis imperfecciones y tus oídos se saturaron de mis excusas. Nunca las creas; pero escucha.
Escucha que hoy es el último día que te haré reír. Presta atención a mis rasguños porque van a cicatrizar. Las marcas que queden dejarán ríos en mi piel y cargarán tu nombre, tu pena. El cansancio goteará por tus dedos hasta penetrar tus huesos. Estos se harán frágiles y te quitarán las ideas que tanto te pesan. Tus tobillos ya no se hundirán con las voces que te hacen tropezar. Reptarás por el resto de tus días como una silueta malcarada sin una voz que te soporte y un agujero en el pecho que el mundo podrá ver. No será algo malo; las personas deterioradas son pasadas por alto la mayor parte de veces. Nadie te amarrará a sus zapatos ni te arrastrarán en el trayecto. Respira tranquila. Ahora, cállate y presta atención. Desde ahora, tus caídas y la gravedad que te sujeta a la tierra no existen. El peso de tu cabeza ha sido incinerado por tu mal juicio. Descansa porque ahora eres solo humo, memorias y muerte. Mi muerte.

jueves, 31 de marzo de 2011

Economía sentimental

Aire, bilis, sal a la herida
el silencio fuerte que penetra tus pupilas
Y tú, sólido y sin consumirte
sin favilas que acaben con el resto de tu piel
bajo el sol, en la putrefacta marea de asfalto
con mis guerras y tus caprichos perfectos
sin decir una sola palabra para no ahogarte con el sudor de mis palpitaciones

Debajo de tus pies, mi cuerpo
sin costillas y sin ganas
succionado de interés por el ardor
con el coraje derramado en la pista
y las pestañas que sujetan el telón de mi disimulo

El juego termina cuando tu hígado grita
me arrastro fuera del mutismo hasta encontrar tus lesiones
para cobijarme en ellas
y dormir…