viernes, 28 de diciembre de 2007

Ella


Ella mira la toalla manchada de sangre
Sus dedos tiemblan al rozar el suelo
Solo queda ella devorada en la inmensidad del cuarto
Inhala la quebrantada obsesión de haber quedado rota en el silencio

El frío es tangible, agudo y vacante a la monocromía de la habitación
Memorias empiezan a martillar su cuerpo.
Se desliza,
cae frágil e inerte a sus pensamientos
Nada importa si él falta, nada vive
El vicio es letal bajo la sombra de su fracaso.

Los recuerdos tiñen de rojo su inocencia
No existe redención que anule la materialidad
Y la mata…
la descompone en fragmentos que disuelven sus sensaciones
y la privan de sentimientos y colores de realidad

Ella levanta la daga y la entierra
Apuñala el cuerpo que dejo de pertenecerle
Despega la ira de las fantasías que decayeron con su sonrisa
esos sueños la volvieron ludópata
ella no es nada
su existencia es una ilusión
su vida es solo una fluctuación de su dolor
ya nada vive en su alma
solo la persistente esencia de sus pecados y la reminiscencia de su insania

LaLaLa (8)

El despertar llegó con un impetuoso aguacero...
las nubles cubrieron su rostro sin fuego.
La mañana fue sórdida a la imaginación del fabricante
se levantaba desalentado a cumplir la rutina.
Sus cuentos circulaban la habitación...
formaban una niebla de quimeras y despropósitos.
El sol se escondía
suscitaba impureza en el imperceptible dolor,
envidiaba el matiz.Anhelaba perderse en su variedad de gamas y todo le palpitaba al estudiante de vidas.
Ambicionaba el producto ideal
El inventor de perfección sonrió,
carcajeó 3 veces y abrió los ojos ante la lisura
Construyó un mundo nuevo de madera,
una tierra de solidez y fijeza.
Descubrió que podía edificar lo inmaterial,
su poderío había llegado al infinito
Era la hora en el clímax de su enajenación: el creador habría de convertirse en su experimento.
Prometía encajonarse en su obra, jugar con lo absurdo
Pertenecería a su dominio de engaños,habitaría su universo artificial
Las herramientas actuaron,
Lo martillaron.
lograron macerar al amo y posesión
y clavando los materiales en su piel,
robaron el último trazo de aire en su organismo
El genio culminó su objetivo,
su auge era finalmente palpable
Cometió su propósito, saboreó la inmortalidad
... su creación le extrajo la vida

jueves, 27 de diciembre de 2007

1 y 2

Los nombres son uno y dos
tienen pedazos por comer
es una bohemia realidad de cantos y tradiciones
en el culto al desacato
un homenaje a la insensatez
es el dios de la autodestrucción

Uno es el tipo de sensación qu desgarra la poesía
sus paisajes burdos y pensamientos chovinistas, opacan el lirismo de la imperfección
es exigente e inconformista
es surreal en toda dimensión
es un pedazo cuadrilátero de desequilibrio total
nada funciona en su mundo
y todo gira en su entorno
uno siente el sabor amargo al existir a la luz del día

Dos es la sensatez que deshace la conformidad
es el flirteo con el fracaso de la sensación
es el desempeño a lo largo de las horas de trabajo para acabar con el futuro cercano
es el que viene y va olvidando
lo que disuelve los ríos de cansancio entre venas intangibles
como la unificación de palabras que vuelan sin retazo
una supernova de sentimiento y sinrazón

Los dos eramos uno, tristes, insignificantes
inmunes al entendimiento
tú, un cómplice al desacato
yo subsisto boyante en un desagrado de conocimiento
lloramos nuestros fracasos en los versos sin esencia
caminando por los colores de la dualidad inexistente
Uno y dos, el disfraz de sociedad y que rige un epítome de experiencia
de sufrimiento

lore come gomitas




y todos pretenden comer del mismo pastel
todos pretenden suscitar insensatez al desvelarse
el mundo gira sin razon
la polaridad se envejece con el rotar
el desequilibrio se hace palpable
el agua esta en el auge de la desorientacion
la duda llega a matar
se dispersan las musas
y pan baila alrededor del caos
el frio suculento de acaba con el oscurantismo
el todopoderoso enreda sus dedos en las cuerdas de la creacion
travesea con los resultados de su juego
y los borregos, cansados,
los juguetes de imperfeccion
digieren el travieso desarreglo de un inventor de pesadillas
viven en burbujas rogando de rodillas
por que el sol se oculte y no los deje sufrir

lunes, 24 de diciembre de 2007

Papa Noel Obeso


y es absurdo pensar que la monotonía me inspira a relatar cuentos que perdieron la magia con el pasar de los años....

ella era una niña dulce que dibujaba poemas y flores en campos de algodón
cada navidad llenaba el agujero negro que la realidad taladraba lentamente en su inocente sonrisa
eran ésas, las 24 horas efímeras que abundaban de luces y escarcha, completaban lo que en su mundo faltaba;
sus mejillas sonreían sin entender por qué.

era noche buena una sobredosis de júbilo que llenaba todo lo que en el año le hacía falta
aquellas historias de reyes magos, y promesas de un mesías omnipotente, sembraban la ilusión que nadie conseguía inculcar por el incompleto recorrido de su verde vida

la niña era anualmente infectada por la fiebre de las festividades,
su corazón se volvía hambriento y pedía ser alimentada de aquella euforia que el mundo parecía irradiar en la ocasión
no comprendía la enajenación en el sentimiento, solo veía al mundo fluir al compás de los futiles villancicos
se dejaba llevar por la insania de rotar alrededor de una tradición que al parecer no se traducía en la conciencia del universo
sus pensamientos danzaban alrededor de los cascabeles, muérdagos y las luces multicolor que la volvían suceptible a la felicidad

y fue asi, de manera drástica y elusiva
que pasaron los días,
y la pequeña perdió los años
se despidió de la magia
dijo adiós a la belleza que engendró su imaginación
vivió el resto de días añorando olvidar que alguna vez fue capaz de abstener sus lágrimas y decorar su cara con el brillo de su mirada
perdió la habilidad de sentir,

y su preciada navidad se volvió inerte a ella, a sus pensamientos, y a su realidad
nada le devolvió la sonrisa con anhelos de resurrección
su vida fue avanzando, olvidada
esperando su culminación

Es así, como cada 24 de Diciembre, la luna y las estrellas se posaban en la inmensidad del cielo esperando que alguien las opaque con belleza interior
sin ella, el día nunca llegó

Navidad Murió