miércoles, 5 de mayo de 2010

mi cerebro es tu cadáver

El inicio de la brisa helada contiene tu nombre
son tus días fríos encerrados en mi tez
Las ganas condensadas de sepultarte entre veranos
de desaparecer los ojos de tu cara, tus dientes de mi vida
de separar mi daño de tus manos
y de mover mis pies del titiritero en tu pecho
No existe más que un solo dios en mis recuerdos
tus gritos engreídos me ponen a sangrar
la odisea de mi alma busca la tuya imaginaria
Somos un ritual de santería profana
Quiero desaparecer tu aire para hacerlo mío
quiero enterrar tu boca en mi dolor.

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