
Mírame sangrar para ensuciar tu conciencia
Mírame desgastada y sin vida a tus pies
Mira cómo drenaste la alegría de mi cuerpo
Mira mi figura inválida que no volverá a existir sin ti
Mírame con detenimiento,
mientras yo te imagino descosiéndome
cansado de usar a tu muñeca de trapo
aburrido de mi cuerpo ordinario y mis ojos de plástico
los que hiciste arder con tus promesas felices
e incineraste cuando me devoró tu realidad.
Ahora soy cenizas; y tu imagen, la brisa que las desaparece
La que me exilia sin vida y me olvida
como si jamás te hubiera tocado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario