Las malas noticias son una piedra en el hígado, pedazos de hielo que queman la piel
Son los días que no me llamas, las noches que no me haces daño
las tardes que camino sin rumbo y no me pierdo
Las malas noticias tienen tu nombre tatuado
Llevan nubes grises entre tus brazos y no tienen el humo de tu cigarro para inhalar
Son las que me dejan mojada, temblando
Mordiéndome la carne para quedar adormecida en el dolor
Son los pensamientos que me acuchillan el estómago y laceran el pecho
con solo tenerlos presentes cerca de tu nombre por cinco segundos
Son los miedos que me mantienen en cama, oculta de ti
para que no me lesiones con tu ausencia platónica
La de pocos milímetros de distancia que tu inalcanzable presencia perturba
No hay comentarios:
Publicar un comentario