domingo, 6 de enero de 2008

Calle Esperanza 459.

Inhalo e intento e intento exhalar
Regresan las memorias
El dolor es intenso
Se vuelve palpable.
Perdí la cordura una vez mas

Grito, destruyo, olvido.
Pido, pienso, pierdo
Nada vuelve a vivir
Nada existe dentro de mí
He sido vaciada
Ultrajada de mis pensamientos
Perdí los restos de esperanza abismada
Me ahogo en mi propia piel

Grito una vez más
Llamo al vacío
Siento el clamor en mi desespero
Mis lamentos son ciegos
Nadie escucha mi realidad
Nadie la siente
Nada penetra mi esfera de desilusión

Mi alma se desangra
Se desintegra
se diluye entre mis quejas de auxilio
se clava en mi cuerpo,
martillando mi anima.
Me llama, suscita
Es una melodía suicida
Escucho su repetición ad nauseam
Nada me salva de su infección

Espectros de sensatez regresan,
Mofan mi delirio
Abandonan el mundo que perdí al respirar
Les digo, repito
Que no pedí nacer
Nunca quise vivir
Jamás anhelé el dolor de existir...
La insania abunda al sentir
El morbo del afecto
La repugnancia del pensamiento
Nada es mi utopía
Mi quimera es la anestesia
Quiero renunciar a la realidad,
Acabar con mi mundo

Perdí el control
La situación me violó
El vicio, la demencia
La podrida resistencia.
Intenté despertar en la noche
Pero el día me devoró

Me derrumbo, destrozo, grito
Y repito:
No pedí nacer
Nunca quise vivir
Nunca comprendí el dolor de existir

Mi existencia es solo tóxica
Nunca un paradigma

... prefiero morir

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