Me pierdo un día domingo en el orgánico enredo de tu pelo negro,
tu sonrisa recortada
y tus aires de niño jugando a ser el rey del suicidio.
No eres más que aire para mí
tu imperfección se resbala entre las yemas de mis dedos.
No te puedo tocar.
No me quiero quemar.
No quiero mirar tus dientes mientras tu olor me intoxica.
Tu nombre abre mil problemas.
No me afecta, no quiero prescindir de ti.
Quiero quedarme con tus trabas, tus defectos
tus aires de rebeldía amenazante.
Complicando todo,
convirtiéndome en una marioneta que baila con tu voz.
Intentaré vivir tus líos,
quiero ser parte de la pesadilla que no puedo dejar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario