Tu cabeza es un triángulo
un baúl relleno de mentiras que mi cuerpo filtra
Estimula mi manía de querer lanzarme
entre tus letras, tus patrañas,
tus rayas a colores que me cortan los dedos
Nunca quise saborear tus males.
Soporté tus ideas sujeta a ese desbalance
a la adrenalina de las palabras que escondía la madrugada.
Nunca supe oír lo que la noche gritaba
Pero tus pasos se acercaban
crujían esas suelas en el piso tambaleante
ahuyentado mis ganas de permanecer en el medio.
Me cansaron tus palabras vacías, tus ideas frías
tus asiduas travesías al mundo real.
Creaste un ciclo de dolor
con azotes a mi consciencia,
sueltas transgresiones a mi fijeza
Sin capas ni escudos de héroes de tragicomedias.
Terminé vacía, inútil y seca
buscando puntos finales en personajes ficticios
llena de historias que nunca supe entender.
Terminé por ser yo.
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